Crema volteada, o el amor sin complejos del flan

Compartir

Nada en el mundo es más fácil de hacer que un flan, o su madre, la graciosa dama francesa llamada crème caramel. Para los latinoamericanos, nuestro amor por el flan está en nuestros genes, en nuestra sangre y en nuestro sorprendente paladar dulce. Es popular en toda Centroamérica, Sudamérica y el Caribe, y aunque puede tener muchas variaciones regionales, su cometido es siempre el mismo: leche y huevos horneados cubiertos de caramelo. Lo he comido desde niña, también lo hicieron mis padres, y también lo han hecho mis hijos, y no creo que esta continuidad vaya a terminar pronto.

En Perú los niños comienzan su idilio con el flan a una edad muy temprana. No hay un solo niño que no haya llevado una porción de flan en su lonchera del colegio, ni una casa o restaurante que no lo haga regularmente. Es un postre para celebrarlo todo, para reconfortar a cualquiera y para tenerlo a mano sólo para satisfacer las ansias de algo dulce. Nadie se libra de darse un capricho con este flan aterciopelado, con sabor a vainilla y cubierto de salsa de caramelo… Tan rico y adictivo, pero a la vez tan inocente y hogareño.

El nombre es confuso para mucha gente, sobre todo porque en el vocabulario de la repostería francesa, un flan es una especie de tarta con una corteza horneada y un relleno cremoso. Lo que los latinos conocemos como flan es algo muy diferente pero igualmente delicioso. Los peruanos también lo llaman crema volteada, que literalmente significa «crema al revés», y han convertido su amor por este omnipresente postre en una fuerza creativa, produciendo muchas versiones del original con tantos sabores y texturas como sea posible imaginar: queso crema, manzana, pera, pasas, quinua, lúcuma, coco, maíz, ciruelas pasas, canela… Sin embargo, sin duda, el original de vainilla simple es el favorito en todo el país.

La leche asada es otro postre de la época colonial que se parece al flan, aunque es menos dulce, no tan rico y tiene una capa superior quemada. Se hace con leche fresca en su lugar, se hornea sin el caramelo, y la superficie exterior se quema con una plancha caliente, (por lo que definitivamente tampoco es una crème brulée o crema catalana).

Aquí está nuestra receta de flan muy sencilla y segura. Usamos leche evaporada, leche condensada y huevos, todo mezclado en una batidora, y horneado al baño María, para conseguir esa textura suave, cremosa y delicada. Es tan fácil que puedes hacerlo con éxito aunque no hayas hervido un cazo de agua en tu vida. La cantidad de huevos varía de una receta a otra, y si la preparas con leche entera en su lugar, el resultado será más ligero y menos cremoso, pero igualmente delicioso. A disfrutar¡

https://www.spanglishbaby.com/2011/09/crema-volteada-flan-from-peru-recipe/

Crema Volteada
Autor: Morena Escardó
Tipo de receta: Postre
Tiempo de preparación: 15 min
Tiempo de cocción: 1 hora 10 min
Tiempo total: 1 hora 25 min

Sirve: 8

Ingredientes
  • 1 taza de azúcar blanca
  • 1 lata (14 oz.) de leche condensada azucarada
  • 1 lata (12 oz.) de leche evaporada
  • 6 huevos
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
Instrucciones
  1. Precalentar el horno a 375° F.
  2. En una cacerola calentar el azúcar a fuego medio alto, moviendo constantemente hasta que se derrita y forme un caramelo líquido. Ten cuidado de no dejar que se queme porque tendrá un sabor amargo. Cuando esté listo vierte en un molde ( de 9 pulgadas), cubriendo toda la superficie interior con el caramelo. Ten mucho cuidado con los dedos y ni se te ocurra probarlo con la lengua. El caramelo caliente es peligroso. Deja que se enfríe.
  3. Mezcla los huevos, las leches y la esencia de vainilla en una batidora. Verter en el molde.
  4. Colocar el molde dentro de otro más grande con unos 2 dedos de altura de agua caliente.
  5. Hornear durante 1 hora. Deje que se enfríe completamente.
  6. Cuando se enfríe, pase un cuchillo por el borde y voltee el flan sobre un plato más grande.
  7. **Para ablandar el caramelo duro del fondo del molde, ponga el molde vacío a fuego medio, con ⅓ taza de agua. Remover con una cuchara hasta que se ablande y vuelva a ser líquido, y verter sobre el flan.
  8. Mantener refrigerado, y compartir con sus seres queridos.
3.3.3077
Comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.